Poema #1 Laberinto de tristezas

Desde que decidió llevársela
a adornar el cielo
con su hermosa presencia,
nosotros los vivos,
andamos perdidos,
en un laberinto de tristezas,
nos formulamos continuamente
mil preguntas, mil respuestas…
Laberinto de su ausencia…

 

Quiero hallarle pronto,
cruzar juntas la puerta,
¡Inmaculada princesa!
Besar tus pies fríos no basta,
cuando quisiera irme contigo

a atesorar recuerdos,
a desordenar la casa…

Eres por siempre mi adorada,
mi recuerdo maternal más blando,
más brillante.

 

 Poema #2 Hundida

 He dejado de escribir
solo una hoja en blanco espera
por florecer o atardecer.

En un cielo vestido de silencio,
mi boca azul cual semblante repetido,
se atropella entre rimas sin sentido

sin ritmo ni cadencia,
música sorda en mis versos

desvanece lo que algún día fue.

 

La luna ya no me habla,

el mar está por su parte,

las estrellas se guardan su resplandor

y el sol arde solitario.

 

Así transcurre la vida

Desde el paraíso,

Tiempo es luz que se pierde

Sin que nadie pueda notarlo.

 

Milagros que se vuelven polvo

Volando por el viento,

Tocando invisibles

rostros que no sienten nada.

 

Ya no son milagros,

Solo es polvo sobre la mesa.

 

Escribo para hundirme en mí

y ver si es que acaso queda algo…

 

Poema #3 La puerta (Ascensión)

Cayó dormida eternamente,
y vio al fondo brillar la puerta,
destellante ella;
invitándole a cruzarla.

 

Debía atravesar un oscuro pasillo
para llegar hasta ella.
El pasillo estaba forrado
en reluciente mármol negro,
y el piso, en conjunción,

estaba adornado

con un patrón cuadriculado,

en el que blanco y negro
parecían disputarse territorio,
como sí cada uno fijará su posición;
claridad – oscuridad…

Miró al suelo
y bajo el ondular indeciso del vestido,
pudo ver sus pies descalzos,
fríos y pálidos.

Vio a través
del antiguo espectro de sus ojos humanos,
sus translucidas plantas,
elevarse por sobre el suelo,
tocando con tan sólo la punta de sus dedos,
el helado piso de mármol.

Era atraída así,
por una fuerza
que la alzaba desde el pecho,
succionando la energía de su corazón,
sustrayendo desde su centro,
su emoción,
su verdad,
su impulso.

De pronto, toda esa fuerza,
todo ese impulso,
que la invadió en vida,
ahora, la arrastraba flotando

hasta el fondo de aquel pasillo…

Y la puerta,
¡centelleante!,
esperaba para consumir
el último rastro de su paso,
brillaba con aún más ansia
al sentir su alma cerca.

 

Y mientras ella se acerca,
ingrávida,
azulada,
absorta en la inverosímil experiencia;

 

La puerta inspiraba y exhalaba,
las frecuencias
que de esta alma se desprenden.

Su perfume astral
la hace centellear;
en ápices de vida,
vestigios del molde,
energía pura.

Entran ambas en un trance,
un sagrado ritual,
y se acercan, así,
al momento infinito
de renacimiento ancestral.

 

Poema #4 Frecuencias – Inspiración

La no vida late en un presentimiento extraño,

es una sombra difusa

que se esfuma en el rabo del ojo.

 

La no vida está presente

cuando el reloj detiene su curso,

entonces la frecuencia mística me alcanza

con la punta de sus ventosas me toca,

abre mi coronilla cerrada por el ego,

modelo inconsciente alojado en mi perspectiva,

milimétricamente formado con los años,

recuerdos, condicionamientos. Lo derriba,

esta frecuencia es silente y poderosa,

es inspiración.

 

Poema #5 Criaturas

 

Ha crecido la maldad, oculta,
bajo la superficie
del sueño de la humanidad,
ensuciando nuestras almas,

tomándolas

manchándolas poco a poco
hasta que su forma original queda vaciada,

entonces la maldad crece en nosotros
como una semilla
como una bacteria
como telaraña

arácnida,

 

Tejiendo su estrategia.
Y es algo que miras de reojo
porque te horroriza,
pero ella siempre
ha permanecido cerca,
en las esquinas,
detrás de las puertas, esperando.

¿Dónde está la maldad?

En la mente…

En la mente de los que no pueden amar,
En su envenenado corazón…

 

Poema #6 Catedral

Mi cuerpo

es una catedral,

que resuena

en ecos de armonía

y es también una vasija

de dorada porcelana,

que por las noches

mi alma destila

 

Sube esencia de mi coronilla

hasta las estrellas violetas,

al unísono

brillamos con las galaxias.

En fluorescencia interdimensional

vislumbro

que es la quimera del milagro,

nace el arte, nace la vida.

 

Poema #7 Humanidad sin alas

Flotante gravidez germina,

Da a luz una nueva vida,

Inocencia concebida.

¡La luz! La energía divina.

 

Ángel posado sobre el vientre,

Tus alas cambias para ser consciente,

Consciencia de la carne, que es;

Consciencia inminente,

¡Que miente y miente!

 

¡Pobre inocencia!

¿Qué será de ella?

¡Bienvenido a este sucio mundo!

¡Este no es más tu cielo profundo!

 

Olvidando tus alas,

Abrazas tu débil humanidad,

Arrojado a tu instinto animal,

Olvidas pronto tu proveniencia celestial…

Caído de la gracia,

Persigues sediento

La felicidad fugaz,

¡Dinero!, ¡dinero!, ¡dinero!

¿Eso es para ti la felicidad?

¿Eso lo es de verdad?

 

Tú eres un ángel caído,

¿Qué haces? ¡Más que en la vida acumular!

Atesorando bienes, dinero, posición social.

Rindes culto oculto al otro dios banal.

 

Adora y atesora siempre tu dios del dinero,

Incrustado en este mundo material.

Olvidadas tus alas quedaron muy atrás,

Odioso, manipulador, ¡humano voraz!

 

Prácticas fielmente el credo sexual.

¡NARCISISTA!,

Quieres ciegamente ser perfecto hasta el final,

Deformando la hermosa creación de tu cuerpo

Por capricho banal.

Ritual desteñido, cimientos hundidos.

 

En reverso este mundo va;

Armas biológicas,

Tráfico de órganos, abortos,

Violencia intrafamiliar,

¡El cielo va a reventar!

 

Guerras falsas y se vuelve divertido matar.

Sangrantes cuchillos,

Acostumbrados a la carne probar.

Niños mugrosos,

Inocencia sin rostro,

Su futuro es obvio.

 

Humanidad perdida,

¿A dónde es que vas?

¿No adviertes acaso la sombra cruel de la maldad?

¿A dónde vas?,

¿A dónde van?

Caminando inerte al infierno van.

 

Poema #8 Embestir la luz

Hay seres que entraran

En ese túnel oscuro

Y tomaran tu mano al fin,

Semejantes,

Cara a cara en el hallazgo,

Acompañados en el encuentro,

Para embestir la luz.

 

Poema #9 Inspiración astral

De mi mente escribo las proyecciones,
abro mi imaginación
a ese momento,
en consciente meditación.

Con la energía me fundo,
vibra mi alma, crece,
la envuelvo
en una luz resplandeciente

La limpio y doy gracias.

Transmuta el infinito
con la llama violeta
de la noche azul del universo.

Polariza,
en positivo lo negativo,
en luz la oscuridad…

Iluminación mental
Inspiración astral.

 

Poema #10 La decisión

Aun así

has dado a tus hijos,

malcriados,

el hermoso espectáculo de las pléyades,

cuna misteriosa,

antiquísima madre.

Nos has dado

el sublime océano,

noble y salvaje,

azul y vivo.

 

Nos has dado el cerebro,

órgano magnético,

musculo intelectual,

de eléctrico misticismo.

 

Nos has dado el amor,

sentimiento bálsamo,

basto tesoro.

Y con gran amor

y más respeto,

nos das a elegir;

blanco o negro,

alegría brillante u oscuro,

oculto sufrimiento.

La felicidad es una decisión.

El cielo una forma de vivir.

 

Por Kenia Ramírez.

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