Conocé la historia detrás del CC La Grieta

Espacio abierto al público desde el 16 de septiembre de 2006, ofrecemos salas y salones para el dictado de clases, cursos, talleres y servicios. Actualmente, existen más de 20 actividades variadas para que vengas a aprender, divertirte y disfrutar de un buen momento.

El CC La Grieta habita en una construcción de más de 100 años, que fue depósito de materiales, morada de vendedores ambulantes, garaje, centro médico, hasta que en 2006 decidimos convertirlo en un centro cultural.

En aquel entonces, cuando nos aventuramos a comenzar con este proyecto, nos encontramos con un edificio destrozado: había sido clausurado por el Gobierno de la Ciudad ya que la clínica médica privada que lo ocupaba, no brindaba un buen servicio. Debido a que serían desalojados, los dueños de la clínica destruyeron las instalaciones por completo, incluso dejando desechos patológicos por todos los rincones. Tuvimos que reconstruir totalmente el edificio.

Luego de unos seis meses -plazo máximo que nos propusimos para realizarlo-, pusimos en condiciones al edificio donde habitaría el Centro Cultural La Grieta. Sin embargo, debemos destacar que siempre estamos realizando arreglos para brindar el mejor espacio y la mejor calidad del servicio para los/as profes y alumnos/as que vienen cada semana.

Pero hay más sobre la historia del CC La Grieta, porque el nombre, no es lo que parece. ¿Sabías que lo heredó de una revista, que fundó el impulsor del centro? Así es: «La Grieta» es una revista creada por Gastón, que pretende repensar los acontecimientos que cimentaron nuestro país, rediscutiendo el concepto de «la historia de los vencedores». Para Gastón y su grupo de trabajo, en aquel entonces, este nombre representaba ese valor simbólico que querían plasmar en la revista; creían que a la  historia podían encontrarle «grietas» para reinterpretarla y elaborar nuevas tesis doctrinarias (el destino quiso que pocos años después, en la Argentina la palabra «grieta» tuviese otra connotación…).

Cuando el grupo comenzó a crecer, sintieron que además de la revista, necesitaban un espacio para poder reunirse, debatir y realizar cursos y seminarios en concordancia con el fin de la revista.

Así, Gastón promovió la creación del centro cultural, con la incansable ayuda de su madre, Stella Maris, quien desde el primer día trabajó para su realización. También, redactores y ejecutores de la revista, amigos que donaron su tiempo y conocimientos para poder ponerlo en marcha y esencialmente, los vecinos del barrio que aceptaron la idea de tener un espacio cultural.

Hoy queremos ser tu centro cultural, pero no sólo el lugar donde venís a aprender una disciplina nueva, incorporar nuevos conocimientos, o disfrutar de tu tiempo libre; también queremos que sea un espacio de encuentro donde te sientas a gusto, donde te den ganas de volver cada semana, donde aprendas y también donde quieras estar.

Queremos crecer junto a vos y ser una parte de tu vida, así como vos sos parte de la nuestra.